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El antígeno HLA-B27 presente en el 95% de las espondilitis anquilosantes

9 de Enero de 2015

Las espondiloartrosis constituyen un grupo de enfermedades interrelacionadas entre si que comparten caracteristicas clinicas ,epidemiologicas y de respuesta al tratamiento.La espondilitis anquilosante y la artritis psoriásica son las más representativas de este grupo. Aunque se desconoce su ori- gen se sabe que la conjunción de factores genéticos y ambientales juegan un papel decisivo en su desarrollo. De todos ellos, el antígeno HLA-B27 es el más estudiado y mejor conocido. Este marcador genético está presente en el 95% de los pacientes con espondilitis anquilosante. El antíge- no HLA-B27 se encuentra en un 8-9% de la población general, sin embargo sólo un pequeño porcentaje de estas personas, entre el 3 y el 4%, acaba desarrollando la enfermedad.

La espondilitis anquilosante afecta funda- mentalmente a las articulaciones de la co- lumna y se caracteriza por dolor en reposo (principalmente nocturno y que mejora con el ejercicio) y la rigidez. Es crónica y cursa en brotes ocasionando una anquilo- sis o fusión de todas las articulaciones de la columna que conlleva una pérdida de la movilidad. En ocasiones también se ven in- volucradas otras articulaciones como las caderas, rodillas, tobillos, etc. La artritis psoriásica puede afectar a cualquier arti- culación, desde los dedos hasta las rodi- llas, tobillos e, incluso, la columna, como la espondilitis anquilosante. Afecta aproxi- madamente a un 10-20% de los pacientes que padecen psoriasis. Ni la aparición ni la gravedad de la artritis tienen relación con la extensión de la lesión cutánea. La asi- metría de la afectación articular, la artritis de las interfalángicas distales (pequeñas articulaciones al lado de las uñas) y la in- flamación de todo el dedo (dactilitis) son características de la enfermedad. Recientes investigaciones identificaron una serie de proteínas, denominadas cito- quinas que inician y perpetúan la inflama- ción sinovial y, por consiguiente, el daño articular. El bloqueo específico de estas citoquinas con los nuevos fármacos bioló- gicos permite, además de mitigar los sín- tomas, bloquear el proceso inflamatorio y por tanto la destrucción articular. En la actualidad, el pronóstico para los pacien- tes que sufren este tipo de enfermedades, dado el arsenal terapéutico que dispone- mos y el camino abierto en investigación, es esperanzador.http://www.saludymedicina.org/wp-content/uploads/edicion_impresa/el_pais/2014_07_EL%20PAIS_MEDICINA_...